Santa Marta

EL ORIGEN DE LA DEVOCIÓN

La devoción a Santa Marta es una manifestación de fé en la intercesión de quién gozó de la confianza de Jesús de Nazareth. MARTA aparece en el Nuevo Testamento citada por S. Lucas y S. Juán, como hermana de Lázaro y María Magdalena. Una familia allegada al Mesías al que daban cobijo y hospedaje a su paso por Betania, población hebrea situada a escasos kilómetros de Jerusalén. Su estrecha relación con Jesús la convirtió en una de las Santas Mujeres que le siguió hasta la Cruz y su casa se convirtió en un centro de devoción hasta que ella y su familia fueron expulsados de Judea por el poder establecido.

Christ with Martha and Maria, by Henryk Siemiradzki, 1886
Jesucristo con Marta y María - Henryk Siemiradzki, 1886

El hecho diferencial de la romería de Santa Marta tiene como base esa relación con Jesús y la muerte de su hermano Lázaro allá por el año 782 de la fundación de Roma (potencia dominante en aquel tiempo) o 29 de la era cristiana, a 4 de la crucifixión. La plegaria de Marta solicitando la intervención de Jesús para que volviera a la vida a su hermano Lázaro que llevaba 4 días muerto, hace de Marta, al concederle la gracia de la resurrección de su hermano, la intercesora ideal para suplicarla en los momentos críticos de la vida. Plegaria que entonan los romeros que cada año peregrinan al santuario de Ribarteme. “Virxen Santa Marta, reina de la gloria, todo el que se ofrece, sale con victoria”; Virxen Santa Marta, estrela do norte, que lle deu a vida ó que estivo á morte”

La tradición cuenta que Marta de Betania y su familia abandonan su casa con rumbo a occidente y recalan en la costa de Francia, donde anuncia la doctrina de Cristo por la baja Provenza y se registran sus primeros milagros, entre ellos devolver la vida a un náufrago y someter a un dragón que devoraba a los habitantes de aquellos parajes, haciendo la señal de la cruz y atándolo con su ceñidor y lo llevó a la ciudad de Marsella (la imagen de Santa Marta de Ribarteme conserva el dragón a sus piés, en recuerdo de este pasaje). Marta, tras llevar una vida de santidad y evangelización desde un monasterio fundado en la Provenza, habría muerto a los 65 años el 29 de julio del año 70. Su devoción podría haber llegado a Galicia con alguna de las órdenes religiosas que penetraron a través del camino xacobeo francés en la Edad Media, pero de ello no nos cuenta nada la tradición. De lo que no cabe duda es que la “mesonera de Betania” lleva varios siglos en Ribarteme haciendo gala de sus intercesiones milagrosas.

Salida de la procesión en Santa Marta de Ribarteme
Salida de la procesión en Santa Marta de Ribarteme

Una segunda teoría, tampoco desdeñable, concibe el arraigo de la devoción a Santa Marta en el Valle del Termes, fruto de hidalgos de las casas nobiliarias asentadas en estas tierras, hubieran participado en Cruzadas cristianas y a su paso por Marsella hubieran recogido la fé en Santa Marta o incluso recurrido a la intercesora en sufridas batallas, para, a su regreso agradecerle superar la muerte, escenificándolo en el ataúd que afortunadamente usan de vivo y no de muerto.

De los testimonios evangélicos que dan prueba de la existencia de Marta y su cercanía al hijo de Dios, recorremos un intervalo en el que la tradición es el único sustento de una romería que, al igual que la inmensa mayoría de las celebradas en Galicia, se pierde en la noche de los tiempos.

NOVENA EN HONOR A LA VIRGEN SANTA MARTA

ORACIONES A SANTA MARTA

CÁNTICO A SANTA MARTA